Las plantas ejercen una poderosa fascinación sobre mí. De manera silenciosa y discreta, ellas no dependen de uno para sobrevivir; no “caminan” y aún así, lanzan mano de una serie de estrategias para nutrirse desde el rincón donde les tocó brotar y arraigarse.
El proyecto “Pequeñas Esculturas Especulativas” nació durante el período de la residencia artística en Residencial Pastizal. Consistió en hacer caminatas casi diarias al área del pastizal y recoger toda suerte de plantas, ramas, raíces, piezas, hojas, nichos y pequeñas gentilezas que la naturaleza dejaba sobre el suelo. A partir de esta recolección, construí mini esculturas utilizando el hilo de coser como amalgama de las piezas y donde unía las plantas entre sí, como si se tratara de la creación de nuevas especies. Por lo tanto, consistió en una forma poética de conectarme con el lugar de estancia durante la residencia.