Jorge Bernal

Edición #4 | Arte, tecnología y humanidades ambientales
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Llegué a la residencia Pastizal de la mano de la Diplomatura de Humanidades Ambientales de UNTREF. Una cosa llevó a la otra.

Comencé con la intención de producir prácticas en relación con el entorno. Buscar el vínculo con la sierra y el pastizal. Poco a poco fui descubriendo que en realidad estaba brotando una dinámica, un quehacer diario que se disponía como un aquí/ahora particular, capaz de alojar la insistencia creadora de los tres habitantes circunstanciales de Las Piedras.

“Durante la experiencia, pusimos en práctica estrategias para recorrer diferentes campos de interacción.

El verdadero resultado de esta expedición es imposible de poner en palabras..

Es probable que, en algún punto de la expedición, el explorador y lo explorado, hayan confundido sus roles, haciendo difícil la tarea de determinar los límites entre lo uno y lo otro.

A partir de ahí, el lugar desconocido fue desapareciendo lentamente. El tiempo, dejó de ser determinado y se volvió impredecible y la materialidad de los cuerpos físicos, se fue transformando en cúmulos esporádicos de polvo de estrellas”

En ese tiempo signado por la desconexión a internet y la experiencia inmersiva 24/7 en una intemperie todopoderosa, fueron surgiendo desarrollos con mayor o menor densidad, que condensaron en partes, el cúmulo de reflexiones y afecciones que fueron proliferando minuto a minuto con cada actividad.

Memoria del Pastizal I

Comparto un registro de la investigación que me propuse desarrollar durante la residencia Pastizal. En este primer paso, pude poner en marcha una práctica estética que funciona como una evocación espectacular. Un acontecimiento que transforma en audibles y visibles, los vínculos entre un conjunto de elementos diversos.

El entorno de la reserva Las Piedras propuso los líquenes y musgos, las piedras, los huesos y los extractos vegetales que conformaron el modelo climático/poético. Participaron interpelando las materialidades, el biosonificador BIODATA (@rodrigodtamay), un sistema de partículas inspirado en el paisaje nocturno del Cura-Malal, lentes, monitores y parlantes que terminaron de configurar ese ecosistema medido de representación espectacular.

Puesto en conjunto, el ensamblaje reveló una especie de máquina de “prestar atención” que pretende invocar una reflexión sobre los tiempos de la materia y la energía.

Una vez configurado el modelo, la activación evoluciona lentamente. De a ratos desaparece camuflándose con el transcurrir del momento y otras veces, arranca una fiesta de estímulos aleatorios.

Celebro el tiempo trascurrido en la residencia y su comunidad del bien (equipo Pastizal, capacitadorxs, compas residentes, amigxs de la Resi e interesadxs del pueblo de Pigüé) que permitieron que prospere el intercambio de sentires que nutrieron nuestras exploraciones interdimensionales!

Memoria del Pastizal II

Comparto también, estas derivas del Pastizal. Una serie de acciones que encontraron el tiempo y el espacio para hacerse presente durante la residencia.

Estos son, los devenires que colaboraron en el trazado de una ruta colectiva. Acciones que perdieron la noción de autoría y se volvieron eco de las voces de @ramanapoli y @andres.belfanti rebotando por las abras del Cura Malal.

1) Inmersión en la noche del pastizal. Una intervención con velas en los intersticios de las formaciones rocosas, que revelan filtraciones inesperadas. Toma de larga exposición hecha por Andy y Rama a 1 km de distancia (aprox).

2) Encuentro de señales a 806.59 metros de altura. Según la fantástica sonda meteorológica de Andy

3) Tintes de Barba de Piedra y Caraguatá preparados por Rama, volviendo a la tierra lentamente durante el amanecer de Las Piedras.

Frutos del Pastizal

Una vez finalizada la experiencia, varias líneas de investigación se ordenaron, y trazaron un camino certero. Pero por suerte surgieron otras intrigas para reponer el caos. Caben en ellas lo agroecológico como modo de entender, las reservas naturales como espacio transdisciplinar, y el compromiso con una búsqueda por la experiencia movilizadora, por el colectivo que concreta en alguna medida, su mirada de mundo, como una forma para reconectar con la esperanza.

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